La frontera norte de México recibió este martes un refuerzo significativo con el despliegue de 10 mil elementos de fuerzas federales, como parte de los acuerdos bilaterales con Estados Unidos en materia de seguridad y comercio.
Desde la madrugada, a las 06:00 horas, 990 agentes de la Guardia Nacional fueron trasladados vía aérea desde el sur del país hacia puntos clave como Tijuana, Baja California; Sonoyta, Sonora; y Matamoros, Tamaulipas. A ellos se suman 6 mil 310 efectivos provenientes de distintas Coordinaciones Estatales, quienes se movilizaron por tierra hacia municipios estratégicos de Baja California, Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.
El Campo Militar No.1-A en la Ciudad de México fue el punto de partida para 2 mil 700 elementos militares, provenientes de estados como Hidalgo, Tlaxcala, Puebla, Veracruz y el Estado de México. Estos efectivos iniciaron su traslado terrestre hacia San Luis Río Colorado y Nogales, en Sonora; Ciudad Juárez, en Chihuahua; así como Reynosa, Matamoros y Nuevo Laredo, en Tamaulipas.
El objetivo principal de este despliegue es combatir el tráfico de fentanilo, armas y drogas, así como reforzar el control migratorio en la región. A su vez, se busca evitar el ingreso de armamento procedente de Estados Unidos, en una operación que, según fuentes oficiales, se llevará a cabo con apego a los derechos humanos.
Este refuerzo se da en un momento clave para la seguridad fronteriza, en el que México y EE.UU. han intensificado la colaboración para frenar las actividades del crimen organizado y fortalecer la vigilancia en los cruces fronterizos.