La carrera rumbo a las elecciones de 2027 empieza a tomar forma… y también reglas. Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó un mensaje directo para quienes ya perfilan aspiraciones políticas: no habrá candidaturas sin renuncia previa.
El posicionamiento surge en medio de movimientos dentro de Morena. Por un lado, la senadora Andrea Chávez solicitó licencia con el objetivo de impulsar su proyecto político en Chihuahua. Por otro, Félix Salgado Macedonio ha dejado abierta la posibilidad de competir nuevamente por la gubernatura de Guerrero.
Sin entrar en nombres específicos, la mandataria optó por una postura institucional. Recordó que el partido ya cuenta con lineamientos definidos y que serán las encuestas y los procesos internos los que determinen a los candidatos. Pero dejó claro un punto no negociable: quienes actualmente ocupen un cargo en el gobierno federal deberán separarse de él si buscan contender.
El mensaje no es aislado. Se da en un contexto donde Morena ya comenzó a reorganizarse de cara al siguiente ciclo electoral, con movimientos internos y ajustes estratégicos que anticipan una competencia adelantada.
Sheinbaum también señaló que, hasta el momento, ningún funcionario en activo le ha expresado formalmente su intención de participar en futuras contiendas. Sin embargo, el escenario político apunta a que las definiciones no tardarán en llegar.
La decisión de exigir renuncias busca marcar una línea entre la función pública y la competencia electoral, un tema que históricamente ha generado debate en la política mexicana.