El trofeo más codiciado del fútbol ya pisa suelo mexicano. Este viernes llegó al Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles para arrancar una gira nacional que lo llevará por distintas ciudades hasta el 22 de marzo, como antesala del Mundial que comenzará el 11 de junio de 2026.
La parada inicial será Guadalajara, donde el galardón aterrizará en medio de un contexto que hace apenas unos días encendía alertas por temas de seguridad. Sin embargo, para Gabriela Cuevas, encargada de coordinar los esfuerzos del país rumbo al torneo, existen condiciones para que el recorrido se realice sin contratiempos.
Más allá del entusiasmo que suele acompañar este tipo de visitas, la gira no estuvo exenta de inquietudes. Algunas federaciones expresaron dudas tras recientes episodios de violencia en distintas regiones del país. La que fue más allá fue la Federación Portuguesa de Futbol, que mostró preocupación debido al amistoso que sostendrá su selección frente a México el 28 de marzo en el Estadio Banorte.
Aun así, desde la organización se insiste en que la situación está bajo control y que la visita del trofeo es también una oportunidad para mostrar capacidad logística y coordinación. No es la primera vez que México recibe este símbolo: será la sexta ocasión que recorra el país antes de una Copa del Mundo, luego de haber pasado previamente por Brasil.
El itinerario contempla escalas en ciudades como León, Veracruz, Monterrey, Puebla y Mérida, antes de regresar a la capital en junio.
La gira del trofeo no solo es un gesto simbólico: funciona como termómetro internacional. La expectativa está puesta en que el entusiasmo que despierta el Mundial venga acompañado de resultados concretos en organización y seguridad. Porque más allá de la fiesta futbolera, el verdadero desafío es demostrar que el país puede sostener la confianza que hoy presume ante el mundo.