En un paso inédito hacia la transición energética, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) construirá las primeras dos plantas termosolares con almacenamiento térmico del país en Baja California Sur. El anuncio lo hizo la Secretaría de Energía (Sener), que detalló una inversión de 800 millones de dólares para estas nuevas instalaciones, las cuales estarán operando hacia 2030.
Estas centrales, según explicó Luz Elena González, titular de Sener, forman parte del Plan de Expansión del Sistema Eléctrico Nacional 2025-2030. El objetivo es claro: garantizar el abasto en la región peninsular, reducir la dependencia de combustibles fósiles y avanzar hacia la meta de 35% de generación eléctrica limpia establecida por ley para finales de la década.
Además de su impacto ambiental, el proyecto se perfila como una estrategia para atender el crecimiento de la demanda eléctrica en una zona con condiciones particulares de aislamiento geográfico. Con esta tecnología, la energía solar podrá aprovecharse incluso durante la noche, gracias al almacenamiento térmico que garantiza suministro sin intermitencia.
Se trata de un paso significativo para la diversificación energética del país, en una región con alto potencial solar. La instalación de estas plantas también implica innovación y oportunidades industriales para México. La gran pregunta será si este modelo puede replicarse en otras regiones y escalar a nivel nacional en tiempo récord.