Tras el paso del ciclón Erick, que azotó la costa del Pacífico mexicano, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) informó avances significativos en la restauración del suministro eléctrico. De los 276,885 usuarios afectados en Guerrero y Oaxaca, hasta la noche del jueves ya se había reconectado el servicio al 51%, es decir, a 142,349 clientes.
Las brigadas de la CFE siguen desplegadas en zonas de difícil acceso, donde los daños en infraestructura eléctrica, principalmente de media tensión y transmisión, requieren intervenciones complejas. De los 35 circuitos dañados, 10 ya fueron reactivados por completo, 11 de manera parcial, y 14 siguen fuera de operación.
En el caso de la red de transmisión, se reportaron afectaciones en ocho líneas de 115 kV, de las cuales tres ya están funcionando. También se ha logrado la recuperación de siete de nueve subestaciones afectadas.
Uno de los principales desafíos es la reconstrucción de 32 estructuras colapsadas de transmisión, que ya están siendo atendidas como parte de las acciones emergentes.
El fenómeno natural impactó tierra como huracán categoría 3, degradándose después a tormenta tropical, sin dejar víctimas mortales, pero sí daños materiales considerables en viviendas, caminos y servicios básicos.
La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que, gracias a la movilización oportuna de Protección Civil y las Fuerzas Armadas, se logró prevenir una tragedia mayor.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, esta temporada de ciclones podría ser una de las más activas, con hasta 37 sistemas con nombre, de los cuales al menos cinco podrían tocar territorio mexicano.