Con paso firme y sin disimulo, Griselda Guadalupe López Pérez —segunda esposa de Joaquín «El Chapo» Guzmán— cruzó la frontera a pie por la garita de San Ysidro junto a 17 de sus familiares. Del otro lado, agentes estadounidenses ya los esperaban.
La escena quedó registrada en video por los US Marshals: maletas en mano, rostros serios y ninguna explicación oficial sobre el motivo del cruce. Griselda, también conocida como Karla Pérez Rojo, es madre de Ovidio y Joaquín Guzmán, ambos presos en Estados Unidos, y figura señalada por el Departamento del Tesoro por colaborar en la operación del Cártel de Sinaloa y ayudar a El Chapo a burlar a las autoridades.
Hasta ahora, no se han revelado los motivos por los que ella y su familia fueron recibidos en suelo estadounidense. Ni deportación ni detención: solo un traslado discreto y controlado.
Al ser cuestionada sobre el caso, la presidenta Claudia Sheinbaum se limitó a decir que no tenía información y que corresponde a las autoridades estadounidenses informar formalmente al gobierno mexicano.
El movimiento de Griselda ocurre en medio de las negociaciones de sus hijos con la justicia norteamericana. Ovidio, alias “El Ratón”, ya anunció que cambiará su declaración a culpable en julio. Su hermano Joaquín sigue la misma ruta.