Con una ligera cirugía de nombres y una buena dosis de presión interna, Morena logró lo que 24 horas antes parecía imposible: aprobar el nombramiento de 56 magistrados electorales en 30 estados del país.
Tras el tropiezo del martes —cuando no alcanzaron la mayoría calificada—, la Junta de Coordinación Política (Jucopo) ajustó piezas en seis entidades: Estado de México, Guanajuato, Jalisco, Querétaro, Yucatán y Aguascalientes. Con los cambios frescos y un nuevo intento en el pleno, el Senado avaló la propuesta con 86 votos a favor, 34 en contra y una abstención.
Pese a que el reglamento exige voto secreto, legisladores tanto oficialistas como de oposición mostraron abiertamente sus cédulas, evidenciando el nivel de tensión y la urgencia política del proceso.
Entre aplausos y gritos de victoria, los senadores alineados al oficialismo celebraron la votación que, finalmente, les permitió instalar a magistrados en tribunales electorales estatales que estaban incompletos o en espera. La lista incluye nombres en entidades clave como Ciudad de México, Jalisco, Estado de México y Veracruz.
En total, se entregaron 120 sobres con las cédulas de votación, aunque ocho legisladores no se presentaron, incluyendo figuras de Morena, PAN y PRI. Eso no impidió que la maquinaria legislativa avanzara con paso firme.
Los nuevos magistrados ejercerán por siete años. Algunos ya rindieron protesta en la misma sesión, dejando claro que el calendario electoral no da espacio para titubeos.