En un hecho que parece salido de la ciencia ficción, tres ejemplares del mítico lobo terrible —especie desaparecida hace más de 10 mil años— han vuelto a caminar sobre la Tierra. La hazaña fue anunciada por la empresa de biotecnología Colossal Biosciences, que logró este avance sin recurrir a la clonación, sino mediante un complejo proceso de edición genética.
Los animales, nacidos en octubre de 2024 y actualmente resguardados en una reserva natural de Estados Unidos, pesan cerca de 36 kilogramos y alcanzan un metro de altura. Su dieta carnívora incluye res, venado y hasta carne de caballo, replicando lo que se cree fue su alimentación prehistórica.
¿Cómo fue posible? Científicos extrajeron ADN de fósiles excepcionalmente conservados —de entre 11,500 y 72,000 años de antigüedad— y modificaron genéticamente embriones de lobos modernos. El resultado: criaturas que comparten rasgos clave con el Canis dirus, como su imponente estructura corporal.
A diferencia del lobo gris que conocemos hoy, el lobo terrible poseía una constitución más ancha, patas más cortas y una mandíbula más robusta, adaptada para cazar presas grandes. Según el periodista científico Héctor Rodríguez, estos animales se separaron evolutivamente de sus primos modernos hace unos seis millones de años y se extendieron por regiones de América del Norte y Eurasia.
Aunque los tres nacimientos marcan un logro sin precedentes, también abren debates éticos sobre la «de-extinción» de especies y su impacto en los ecosistemas actuales. Por ahora, Colossal Biosciences mantiene a los lobos bajo estricta observación.