La muerte de dos jóvenes fotoperiodistas en el Festival Axe Ceremonia ha encendido las alarmas en el Congreso capitalino. El evento, celebrado el pasado 5 de abril en el Parque Bicentenario, terminó en tragedia tras la caída de una grúa. Ahora, el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, deberá entregar un informe detallado sobre las medidas de protección civil aplicadas antes, durante y después del festival.
El Congreso de la CDMX aprobó un punto de acuerdo para que Tabe rinda cuentas. Legisladores de Morena, como Víctor Hugo Romo, señalaron que no se trató de un accidente, sino del desenlace de una cadena de omisiones. “Esto no es fortuito, es negligencia institucional”, reclamó.
Desde tribuna, la diputada morenista Cecilia Vadillo apuntó que, pese al colapso que cobró la vida de Berenice Giles y Miguel Hernández, el festival continuó por horas. Criticó además que el alcalde estuviera ausente del territorio mientras se realizaba un evento de tal magnitud, y denunció que estructuras no autorizadas, como la grúa, no fueron supervisadas ni registradas por Protección Civil.
En respuesta, desde el PAN se pidió una investigación amplia. Legisladores como Lizzette Salgado y América Rangel reconocieron la gravedad del hecho, pero advirtieron que la culpa no puede recaer únicamente en Tabe. Exigieron también indagar a la cadena de dependencias implicadas en la autorización del evento, desde la Secretaría de Cultura hasta el INVEA.
La diputada Xóchitl Bravo no dejó pasar la oportunidad de señalar que, al intentar repartir responsabilidades, el PAN acepta implícitamente la culpa del alcalde.
Finalmente, el Congreso exhortó a la Fiscalía capitalina a investigar con imparcialidad y sancionar tanto a funcionarios como a particulares. También se pidió garantizar apoyo integral a las familias de las víctimas. La exigencia es clara: no más impunidad ante la negligencia que cuesta vidas.