El Senado de la República dio luz verde a la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para permitir la entrada de personal militar estadounidense a territorio mexicano. Su objetivo: participar en un programa de adiestramiento conjunto con las Fuerzas Armadas nacionales.
El ejercicio, denominado «Entrenamiento de Ejercicios Combinados Conjuntos» (JCET, por sus siglas en inglés), se llevará a cabo en dos fases. Del 7 de abril al 3 de mayo de 2025, las actividades se realizarán en el Centro de Adiestramiento Regional de la I Región Militar, ubicado en San Miguel de los Jagüeyes, Estado de México. Posteriormente, del 4 al 15 de mayo de 2025, las prácticas continuarán en el Centro Nacional de Adiestramiento en Santa Gertrudis, Chihuahua.
En total, serán 11 miembros del 7.º Grupo de Fuerzas Especiales del Comando de Operaciones Especiales Norte de EE.UU. quienes participarán en el entrenamiento. Estos elementos llegarán a México a bordo de una aeronave C-130 Hércules de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, equipo clave en misiones de transporte militar y logística táctica.
El ejercicio forma parte de la cooperación bilateral en materia de seguridad y fortalecimiento de capacidades militares. Sin embargo, la presencia de tropas extranjeras en suelo mexicano no deja de generar debate, ya que algunos sectores consideran que podría sentar un precedente en la intervención militar de EE.UU. en el país.