La Ciudad de México avanza hacia una regulación inédita de la tauromaquia. La Jefa de Gobierno, Clara Brugada, anunció una propuesta que busca modificar las corridas de toros, estableciendo nuevas normas para erradicar la violencia sin prohibir el espectáculo.
Entre las principales medidas destacan la eliminación de cualquier tipo de sufrimiento para el toro, prohibiendo el uso de objetos punzantes como espadas, banderillas y lanzas. Solo se permitirá el capote y la muleta, mientras que la muerte del animal estará completamente prohibida tanto dentro como fuera de la plaza.
Además, se creará una nueva figura jurídica denominada “espectáculo taurino libre de violencia”, lo que marcaría un antes y un después en la práctica taurina de la capital. Según Brugada, al finalizar el evento, los toros deberán regresar a sus respectivas ganaderías.
Con esta iniciativa, el gobierno capitalino busca establecer una versión reformada de la tauromaquia que preserve la tradición sin implicar el sufrimiento animal. Sin embargo, el debate en torno a esta propuesta ya ha comenzado, con posturas divididas entre defensores de la fiesta brava y activistas que insisten en una prohibición total.