La Fiscalía Anticorrupción de Morelos realizó un cateo en la vivienda de Dionicio Emanuel Álvarez Anonales, exdirector del Fideicomiso Lago de Tequesquitengo, en Cuernavaca. Lo que comenzó como un operativo para ejecutar una orden de aprehensión por corrupción, terminó con un hallazgo escalofriante: cráneos humanos y rastros de sangre dentro del inmueble.
El descubrimiento se produjo en un cuarto del área de lavado, lo que llevó a la intervención de Servicios Periciales y la Fiscalía Especializada en Desaparición Forzada de Personas para procesar la escena. Aunque el exfuncionario no fue encontrado, su escolta fue detenido tras no poder justificar la portación de un arma de fuego.
Según Edgar Rodolfo Núñez Urquiza, vicefiscal anticorrupción, el operativo comenzó en Cuautla, donde Álvarez Anonales ejerce como tesorero municipal. Sin embargo, al llegar los agentes, empleados del ayuntamiento habrían brindado información contradictoria para encubrirlo. Horas después, su vehículo de alta gama fue rastreado hasta un domicilio en Cuernavaca, donde finalmente se llevó a cabo la diligencia.
Dionicio Álvarez enfrenta acusaciones por peculado, abuso de funciones y desvío de más de 20 millones de pesos, fondos que supuestamente se destinarían a un festival musical en Tequesquitengo que nunca se realizó. Actualmente, continúa prófugo, y la Fiscalía ha ofrecido una recompensa de 113 mil pesos por información que facilite su captura.