Estados Unidos incrementará los aranceles a las importaciones de acero y aluminio provenientes de Canadá, elevando el gravamen total al 50%. Así lo anunció el presidente Donald Trump la mañana del martes, tras instruir a su secretario de Comercio para aplicar un aumento adicional del 25%.
La medida entrará en vigor el miércoles 12 de marzo y se da como respuesta directa a la decisión de la provincia de Ontario de imponer un impuesto del 25% a la electricidad exportada hacia Estados Unidos. A través de una publicación en Truth Social, Trump justificó la acción como una defensa de los intereses estadounidenses frente a políticas que considera injustas.
El incremento en los aranceles podría intensificar las tensiones comerciales entre ambos países, afectando no solo a la industria siderúrgica y de manufactura, sino también a sectores que dependen de estos materiales en la producción. Empresas canadienses han manifestado su preocupación ante la medida, señalando que podría generar aumentos en los costos de producción y afectar el empleo en ambos lados de la frontera.
Esta no es la primera vez que el gobierno de Trump impone tarifas sobre el acero y aluminio de Canadá. Durante su primer mandato, en 2018, implementó medidas similares bajo el argumento de proteger la industria nacional, aunque posteriormente se alcanzó un acuerdo para eliminarlas en el marco del T-MEC.