La presidenta Claudia Sheinbaum celebró la aprobación de la reforma constitucional que prohíbe la reelección y el nepotismo en cargos públicos, aunque dejó en claro su postura: la medida debió entrar en vigor en 2027 y no hasta 2030.
Durante su conferencia matutina del miércoles 26 de febrero, Sheinbaum destacó la importancia del cambio legislativo, señalando que “queda en la Constitución que a partir del 2030 ya no hay reelección y no puede haber familiares que hereden los cargos”. No obstante, insistió en que su propuesta original contemplaba su aplicación tres años antes.
El aplazamiento de la medida fue producto de acuerdos entre los partidos de la alianza oficialista en el Senado, lo que permitió obtener la mayoría necesaria para su aprobación. “Entiendo que hubo un acuerdo político, pero mi postura sigue siendo que debía aplicarse desde 2027”, enfatizó la mandataria.
A pesar de la postergación, Sheinbaum confía en que la opinión pública juegue un papel clave en evitar que familiares de políticos busquen sucederlos en el cargo antes de la fecha límite establecida por la reforma. “Si en 2027 alguien decide postular a un familiar, no creo que le vaya muy bien con el pueblo tan consciente”, advirtió.
Cuando se le preguntó si estaba conforme con el resultado, la presidenta reconoció que la reforma es un avance importante, aunque reiteró su preferencia por una implementación más temprana. “Finalmente queda en la Constitución, eso es lo relevante. Pero quien impulse a un familiar como candidato en los próximos años, se verá muy mal ante la gente”, sentenció.