La petición de Ismael ‘El Mayo’ Zambada para ser repatriado a México ha abierto un nuevo debate sobre soberanía y justicia. La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó la recepción de la carta en el consulado mexicano en Nueva York y aseguró que la Fiscalía General de la República (FGR) ya analiza el caso.
Durante su conferencia matutina del 21 de febrero, Sheinbaum dejó claro que el gobierno no está defendiendo a Zambada ni sus delitos, sino el proceso judicial que lo llevó a ser extraditado. “Más allá del personaje y de los crímenes que haya cometido, el tema es el derecho de un ciudadano mexicano a ser juzgado bajo los procedimientos adecuados”, señaló.
La misiva del narcotraficante advierte que su extradición fue irregular y que, si México no interviene, se sentará un peligroso precedente que permitirá a otros países detener y juzgar a ciudadanos mexicanos sin seguir los protocolos establecidos. Además, Zambada exige que el gobierno de Sheinbaum garantice que no se le aplicará la pena de muerte en Estados Unidos.
Ante la posibilidad de que este caso afecte la relación bilateral con Washington, la mandataria desestimó el escenario de una crisis diplomática. “No lo creo”, respondió cuando se le preguntó si esto podría desencadenar un colapso en las relaciones entre ambos países.
Sobre la viabilidad legal de intervenir en el caso, Sheinbaum indicó que el martes 25 de febrero se revisará el tema en conjunto con la consejera jurídica del gobierno y el fiscal Alejandro Gertz Manero. Mientras tanto, la discusión sobre la soberanía nacional y el papel de México en la protección de sus ciudadanos sigue sobre la mesa.