En una sesión marcada por el enfrentamiento entre oficialismo y oposición, el Senado aprobó la reforma a las leyes del Infonavit y del Trabajo, que permitirá al instituto destinar los ahorros de los trabajadores para la compra de terrenos y construcción de viviendas mediante una empresa filial. La votación cerró con 71 votos a favor, 36 en contra y dos abstenciones, dejando en manos del Ejecutivo la publicación de la reforma en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Uno de los puntos más controvertidos es la creación de una empresa encargada de la edificación de viviendas, sin ser una entidad paraestatal. Además, se regulará el arrendamiento social, estableciendo que el pago no supere el 30% del salario del trabajador, con opción a compra.
La oposición no tardó en calificar la medida como un “atraco” a los ahorros de los trabajadores. Desde el PAN, la senadora Karen Michel González Márquez comparó la reforma con el escándalo de Segalmex y acusó a Morena de querer administrar arbitrariamente los 2.4 billones de pesos del fondo. “Le están entregando las llaves de una caja fuerte a un señalado por corrupción”, advirtió.
Por su parte, la priista Mely Romero alertó sobre el riesgo de que el gobierno tome control total del Infonavit y disponga de los recursos que pertenecen a los trabajadores. “No solo hablamos del dinero presente, sino de los ahorros acumulados durante toda la vida laboral de los derechohabientes”, expresó.
En contraste, Morena defendió la iniciativa, asegurando que busca reparar los daños causados por el modelo neoliberal. La senadora Blanca Judith Díaz reviró las acusaciones, señalando que gobiernos anteriores manejaron recursos para la construcción de viviendas sin que estas fueran edificadas.
Morena celebró la aprobación de la reforma en redes sociales, asegurando que representa un paso hacia el acceso equitativo a la vivienda. “¡La vivienda digna, accesible y a precio justo ya es una realidad!”, publicó el partido.