Uriel Carmona, exfiscal de Morelos, rompió el silencio tras su destitución y aseguró que la decisión del Congreso estatal carece de fundamentos legales. En una entrevista con Ciro Gómez Leyva, el exfuncionario manifestó su intención de impugnar la medida, al considerar que se trató de un proceso acelerado en el que no tuvo oportunidad de defenderse.
El Congreso de Morelos justificó su destitución argumentando que Carmona no era apto para seguir en el cargo, ya que enfrenta procesos por obstrucción a la justicia, encubrimiento por favorecimiento y tortura. Sin embargo, el exfiscal insistió en que dichas acusaciones ya estaban esclarecidas y calificó su remoción como un acto injusto.
Uno de los puntos más polémicos que mencionó Carmona fue la existencia de al menos 10 carpetas de investigación contra el exgobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, mismas que fueron abiertas durante su gestión. En sus declaraciones, insinuó que su salida podría estar relacionada con estos procesos, entre los que se encuentra el caso de unas fotografías en las que Blanco aparece con presuntos integrantes del crimen organizado.
Además, el exfiscal señaló una coincidencia que, a su parecer, no es casualidad: horas antes de su destitución, se presentó una solicitud de desafuero contra Cuauhtémoc Blanco por un delito de agresión sexual. «El mismo día me doy cuenta de que están votando por mi destitución, y bueno, la historia se cuenta sola», comentó, dejando entrever que su salida podría responder a intereses políticos.