La polémica entre el Ejecutivo y el Poder Judicial se intensificó luego de que la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, confirmara que la presidenta de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Norma Piña, no será invitada a la conmemoración del 108 aniversario de la Constitución de 1917.
En su conferencia matutina, Sheinbaum dejó en claro su postura: «No está invitada, la Corte no está invitada. Va a estar el Poder Ejecutivo y Legislativo. La razón es obvia». Su declaración se enmarca en la creciente tensión entre ambos poderes, particularmente tras la controversia sobre la elección judicial que se llevará a cabo en junio.
Sheinbaum argumentó que la SCJN no ha respetado la Constitución y que sus ministros han actuado en contra de los principios republicanos. «Somos respetuosos, pero también exigimos respeto. Es una relación mutua. Entonces, ¿qué ha estado haciendo la Corte?», cuestionó la mandataria.
El Senado, por su parte, también ha reaccionado con dureza. Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Cámara Alta, calificó como «desvergonzados» a los miembros del Comité Evaluador del Poder Judicial, quienes formalizaron su renuncia el 27 de enero. «No quieren que se haga la elección, porque no reconocen al pueblo y se creen por encima de los tres poderes», sentenció.
La situación se tornó aún más tensa cuando el Senado confirmó que la selección de candidatos para el Poder Judicial se definiría mediante una tómbola, un método que ha generado controversia y críticas desde diversos sectores.
Adán Augusto López Hernández, senador de Morena, acusó a los exintegrantes del comité de evaluación de seguir instrucciones directas de la ministra Norma Piña: «Siguen un guion impuesto por algunos ministros», afirmó en entrevista con medios.