El 4 de febrero de 2025, entrará en vigor la orden ejecutiva firmada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que impone un arancel del 25% a los productos provenientes de México y Canadá. Ante este escenario, la industria automotriz ha manifestado su preocupación y se ha posicionado en respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum.
A través de un comunicado, asociaciones automotrices en México lamentaron la decisión del gobierno estadounidense, advirtiendo que la medida tendrá consecuencias negativas para la industria de América del Norte y desestabilizará el comercio en la región.
El sector automotriz, considerado una pieza clave en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), ha reiterado su compromiso de trabajar junto a sus contrapartes en ambos países para defender la estabilidad económica y la competitividad de la región.
La postura ha sido respaldada por la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), la Industria Nacional de Autopartes (INA), la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA) y la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT).
En su pronunciamiento, las agrupaciones reafirmaron su compromiso de colaborar estrechamente con el sector empresarial, representado por el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) y la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), para entablar un diálogo con las autoridades y encontrar soluciones que mitiguen los efectos negativos de esta medida.
Con esta decisión, el gobierno de Trump no solo pone en riesgo miles de empleos en la región, sino que también podría desequilibrar el comercio y la inversión, generando incertidumbre para los principales actores económicos del sector automotriz.
