El expresidente Donald Trump reafirmó su intención de imponer un arancel del 25% a México y Canadá a partir del 1 de febrero. Sin embargo, aún no ha definido si estas tarifas incluirán el petróleo importado desde ambos países, decisión que, según él, dependerá del precio del crudo y de cómo se desarrollen las negociaciones.
«Vamos a aplicar un 25% de arancel a Canadá y otro 25% a México. Realmente tenemos que hacerlo porque tenemos déficits muy grandes con esos países», aseguró el republicano. Sobre el petróleo, dejó abierta la posibilidad de incluirlo en la medida: «Veremos cuál es el precio y si nos tratan adecuadamente… No necesitamos los productos que ellos tienen, tenemos suficiente petróleo y madera», declaró.
El mercado petrolero reaccionó con movimientos moderados ante la incertidumbre generada por estas declaraciones. Este jueves, el barril de Brent para entrega en marzo subió un 0.38%, situándose en 76.87 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) registró un ligero aumento del 0.15%, alcanzando los 72.73 dólares.
Por su parte, Howard Lutnick, nominado por Trump para la Secretaría de Comercio, defendió la estrategia arancelaria como una herramienta para generar «reciprocidad, justicia y respeto». En su audiencia ante el Congreso, argumentó que la presión económica busca que México y Canadá refuercen sus acciones contra la migración irregular y el tráfico de fentanilo.
«El tema inmediato es la migración ilegal y el ingreso de fentanilo a Estados Unidos», enfatizó Lutnick, agregando que si estos países actúan con rapidez, los aranceles podrían evitarse.
Las declaraciones del futuro secretario de Comercio generaron volatilidad en el mercado petrolero, ya que los inversionistas especulan sobre un posible retroceso en la aplicación de estas tarifas. Según Phil Flynn, analista de Price Futures Group, «los operadores parecen confiar en que estos aranceles podrían no concretarse, pero si se aplican, marcarán el próximo gran movimiento en el mercado del petróleo».
En los próximos días, la OPEP+ podría dar su respuesta a la presión de Trump, quien ha instado al grupo a incrementar la producción para reducir los costos del crudo.