Luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara una orden ejecutiva designando a los cárteles del narcotráfico como grupos terroristas, el representante de México ante la ONU, Héctor Vasconcelos, expresó su desacuerdo con esta estrategia. Durante una sesión en el Consejo de Seguridad, Vasconcelos destacó que no se debe asociar automáticamente al crimen organizado con el terrorismo, ya que podría resultar en una visión errónea y fallida en la lucha contra ambos fenómenos.
Vasconcelos subrayó que el crimen organizado transnacional se manifiesta de diferentes maneras y a diversas intensidades, y que el etiquetar a estos grupos como terroristas podría afectar negativamente a las comunidades en las que operan. «Tratar estos temas como uno solo puede llevar a consecuencias contraproducentes», advirtió, resaltando que las implicaciones de este enfoque podrían ser peligrosas.
El representante mexicano también criticó la interpretación del artículo 51 de la Carta de las Naciones Unidas que algunos países han utilizado para justificar intervenciones unilaterales en territorios ajenos, lo cual, según él, pone en riesgo los principios de soberanía e integridad territorial.
En paralelo, el gobierno de México, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum, manifestó su rechazo a la posibilidad de una invasión por parte de las fuerzas armadas estadounidenses. Aunque Trump tiene un plazo de dos semanas para determinar qué cárteles se designarán como terroristas, Sheinbaum recalcó que México defenderá su soberanía y se coordinará con Estados Unidos solo dentro de un marco de respeto mutuo. «Somos un país libre, independiente y soberano», remarcó la presidenta en su conferencia matutina.
Este desencuentro pone sobre la mesa la complejidad de la lucha contra el narcotráfico y las tensiones diplomáticas entre ambas naciones, mientras se debate si la declaración de Trump podría desencadenar acciones militares o más sanciones contra las organizaciones criminales.